viernes, 4 de diciembre de 2015

CORRER EN NAVIDAD

Son muchos los corredores que durante las fechas navideñas descuidan sus entrenamientos y carrera. El cambio de rutinas, las celebraciones familiares, las comidas copiosas, la alteración de horarios y los viajes tambalean la puesta en práctica de nuestra afición. Si no quieres que, tras la visita de los Reyes Magos, te pasen factura los excesos, presta atención a algunas de nuestras sugerencias.

Si te quedas en casa
  • Comidas navideñas: si bien es cierto que nos juntamos para comer en estas fechas, también lo es que no por mucha comida que haya o por muchos manjares que tengamos a nuestro alcance debemos abusar. Si lo tuyo no es la moderación es preferible que optes por las carnes y pescados y te dejes las guarniciones. Te lo advertimos: si ganas peso, tu sensación de libertad y ligereza cuando corras quedará empañada y el esfuerzo que tendrá que realizar tu corazón será mayor.
  • Alteración de los horarios: lo más probable es que adaptes tu hora de entrenamiento al de tu empleo. Lo razonable es que, a pesar de las fiestas, lo mantengas. .
  • Regalos: aprovecha las fechas para regalar aquello que un runner nunca se compraría, esos pequeños caprichos que tanta satisfacción dan.
  • Música: si habitualmente sales con música, que sea con una que asocias a tu carrera habitual. Es un modo de volver a las buenas costumbres y sensaciones.
Si sales de viaje
Se trata de una maravillosa ocasión para disfrutar de la carrera en un entorno nuevo, conocer nuevas rutas y paisajes, y disfrutar del entorno de la visita de otro modo.  Además, puedes aprovechar el viaje para probar otras modalidades de running. Por ejemplo, si te encuentras en una zona montañosa, apostar por el trail sería lo más lógico. Gracias a los cambios fortalecerás grupos musculares distintos, etcétera. No olvides adecuar tu equipamiento para evitar posibles lesiones.
  • Duración: es obvio que si sales tres días de casa resulta bastante absurdo ponerse la obligación de correr para no perder la forma física, pues no llega a suceder.
  • Alternativas a la carrera: a pesar de que nuestro deporte se puede practicar en casi cualquier lugar, es posible que tengas otras opciones en el lugar de destino, como el senderismo, una piscina de importantes dimensiones, etcétera. Infórmate antes de viajar.
  • Alimentación: con los viajes nuestra alimentación cambia. Pero en casi todos los restaurantes es posible pedir una ensalada y una carne a la plancha. Combina los productos locales y excédete algún día, pero tampoco te pases, tu estómago lo acusará.
  • Hidratación: nunca olvides beber antes de salir a trotar, de hacerlo durante la carrera  si se va a alargar cierto tiempo, ni tampoco tras ella.
  • Equipamiento: ten en cuenta la superficie sobre la que vas a correr. Si estás acostumbrado a trotar por el asfalto y tu viaje es urbano no tendrás problema, pero si acudes a la montaña necesitarás unas deportivas con tracción y con una suela preparada a este tipo de terrenos. Las condiciones climáticas de la zona son también muy importantes. Abrigarse demasiado es un verdadero error. Tras unos minutos de trote la ropa te molestará. Lo mejor es decantarse por las capas de tejidos transpirables, la llamada “ropa térmica” y un cortavientos en el caso de que haga más frío. En estas circunstancias resultan convenientes calcetines más abrigados, guantes y un gorro cómodo.
  • Horarios: tienes varias opciones, cada una de las cuales presenta sus ventajas. Si decides correr por la mañana, te encontrarás más descansado que si optas por la tarde. Sin embargo, esta segunda alternativa puede ayudar a despejar tu mente y, desde un punto de vista práctico, resulta mucho más viable visitar museos, iglesias y demás a primera hora del día.
  • Instalaciones hoteleras: el gimnasio del hotel puede ser tu gran aliado para no perder la forma física si tu viaje se demora unos días.
En definitiva: correr y disfrutar de la Navidad es posible. No te pierdas ninguna, sería una lástima y felices fiestas.

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